Las sufragistas, las mujeres que lucharon por el derecho al voto.

Las sufragistas, las mujeres que lucharon por el derecho al voto.

El día 6 de febrero se cumplieron 98 años de la aprobación de la primera ley que permitía votar a las mujeres en Inglaterra, pero esa ley no permitían votar a todas las mujeres solo lo podían hacer las mujeres mayores de 30 años.

El movimiento sufragista nació inicialmente en Estados Unidos en 1840, en ese país el feminismo y el sufragismo tenían ventaja debido a que la nación recién creada lo hacía bajo los principios de libertad e igualdad, el movimiento también se favoreció de la alta tasa de alfabetización entre las mujeres, las mujeres feministas hicieron causa común con los abolicionistas.

El 19 de julio del 1848 en una capilla metodista situada en la localidad Seneca Falls (Nueva York) tuvo lugar la primera convención sobre los derechos de la mujer. Organizada por las líderes del movimiento Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott. De esa convención salió el primer documento colectivo del feminismo conocido como “La Declaración de Seneca Falls” (Extracto de la declaración)

A partir de 1865 el movimiento sufragista se expandió al continente europeo. En Inglaterra el movimiento se bifurcó en dos asociacionesuna de ellas fue “La Unión Nacional de Sociedades por el Sufragio de las Mujeres (National Union of Women’s Suffrage Societies) creada en 1897 encabezada por Millicent Garret Fawcet de talante moderado sus acciones se centraban en propaganda política, mítines y campañas de persuasión.

“Quizás la sutil violencia utilizada por las sufragistas trataba de disminuir nuestro orgullo de sexo; íbamos a enseñarle al mundo como conseguir reformas sin violencia, sin matar gente y volar edificios, o sin hacer otras cosas estúpidas que los hombres han hecho cuando han querido modificar las leyes (…) Nosotras queríamos mostrar que podíamos avanzar o conseguir la libertad humana a la que aspiramos sin utilizar violencia alguna. Hemos sido decepcionadas en esta ambición pero todavía podemos dar a nuestras almas el consuelo de que la violencia registrada no ha sido formidable y de que las más fieras de las sufragistas están más preparadas para sufrir daño que para infligirlo”.

Millicent Garret Fawcett – 1912

 

Ante la falta de resultados surgió una nueva asociación mucho más radical Unión Social y Política de las Mujeres (Women’s Social and Political Union) encabezada por Emmeline Pankhurst. A parte de organizar mítines y manifestaciones también utilizaron métodos violentos -sabotajes, incendios de comercios o agresiones a domicilios de políticos-  para conseguir sus objetivos. Las mujeres miembros de esta asociación eran conocidas como “suffragettes”

 

 

 

“Nos tienen sin cuidado vuestras leyes, caballeros, nosotras situamos la libertad y la dignidad de la mujer por encima de todas esas consideraciones, y vamos a continuar esta guerra como lo hicimos en el pasado; pero no seremos responsables de la propiedad que sacrifiquemos, o del perjuicio que la propiedad sufra como resultado. De todo ello será culpable el Gobierno que, a pesar de admitir que nuestras peticiones son justas, se niega a satisfacerlas”

Emmeline Pankhurst – Mi propia historia – 1914

 

 

alimentacion carcel sufragistaLas reivindicaciones de la asociación de Millicent fueron más allá y, a parte del derecho a voto también pidieron el derecho a recibir el mismo salario que un hombre por el mismo trabajo, el derecho de la mujer a ser la tutora legal de sus hijos y la incorporación de la mujer a la carrera judicial.

Muchas de estas mujeres tuvieron que sufrir condenas de cárcel, lugar en el que también sufrían desigualdades a causa de su sexo, las sufragistas eran tratadas como presas corrientes mientras que los hombres, por hechos similares, eran tratados como presos políticos. Las “suffragettes” se acogieron a huelgas de hambre como medida de presión lo que dio como resultado una de las medidas más crueles y humillantes que tuvieron que sufrir estas mujeres en la cárcel: la alimentación forzada, las mujeres eran tumbadas y obligadas a abrir la boca, entonces se les introducía un tubo por la garganta y eran obligadas a tragar una papilla utilizando un embudo.

Sufragistas durante la primera guerra mundialEl comienzo de la Primera Guerra Mundial hizo que las sufragistas dejaran de lado sus reivindicaciones para centrarse en el enemigo común. El buen trabajo de las mujeres como mano de obra en las fábricas contribuyó a que en 1918 se aprobara una ley electoral concediéndoles el derecho al voto, aunque solo a las mujeres mayores de 30 años. No sería hasta 1928 en que una nueva ley, “Equal Franchise Act”, permitiera el voto a todas las mujeres mayores de edad.

En Estados unidos en 1919 el presidente Wilson anunciaba su apoyo al voto femenino, se manifestó en la Enmienda XIX: “El derecho de los ciudadanos de Estados Unidos al voto no será negado ni limitado por los Estados Unidos o por cualquier estado por razón del sexo”.
Tras la Segunda Guerra Mundial el voto de la mujer era una realidad en la mayoría de países del mundo. En España el derecho al voto para la mujer llegó el 1931, una de las mujeres que luchó por este derecho fue Clara Campoamor.

“¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones? ¿No refluye sobre ellas toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad? Y ¿por qué no los hombres? ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y han de ponerse en un lazareto los de la mujer?”

Fragmento del discurso de Clara Campoamor a las Cortes españolas el 1 de octubre de 1931.

 

 

A continuación, os dejo una tabla con las fechas en que se aprobaron las leyes en favor al voto femenino:

 

PAÍS AÑO
Nueva Zelanda 1893
Australia 1901
Finlandia 1906
Noruega 1913
Dinamarca 1915
Islandia 1915
Holanda 1917
Rusia 1917
Reino Unido 1918 (+30)
Alemania 1918
Suecia 1919
Estado Unidos 1920
Irlanda 1922
Australia 1923
Checoslovaquia  1923
Polonia 1923
España 1931
Francia 1945
Italia 1945
Suiza 1971

 

Películas que hablan sobre el tema:
Sufragistas – 2015
Clara Campoamor. La mujer olvidada – 2011
Ángeles de Hierro – 2004
Las Bostonianas – 1984

 

Libros:
Por amor al arte – Sharon Biggs Waller. Libros de Seda (Reseña)
Vencida – Hope Tarr
Sally Heathcote: Sufragista – Mary M. Talbot. La Cúpula
El Escándalo de la Sufragista – Courtney Milan. Autopublicado Amazon
A la sombra del árbol Kauri – Sarah Lark. Ediciones B

 

 

*Sitios de referencia:
Página web Universitat Pompeu Fabra

Proyecto Clío  

Artículo en el diario El mundo
Página de Amnistía Internacional (Cataluña)

SdelaRosa

Vivo en Barcelona, ciudad que amo. Alegre, optimista,prefiero enfrentarme a la vida con una sonrisa, simpática, extrovertida y a veces un poco tímida.
Me encanta salir con mis amigos y familia para hacer locuras y reírme a carcajadas.
Lectora voraz, cinefila, serieadicta y aficionada al teatro (actuar no a verlo jejeje), me gusta los deportes (a verlos desde el sofá ;-)) fútbol, patinaje, gimnasia rítmica...

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