Reseña El año sin verano, Carlos Amor

Ficha técnica:

Editorial: Espasa

Páginas: 247

Género: Narrativa

Fecha de publicación: 2015

Sinopsis:

El 2 de agosto dejé el coche en el garaje. Estaba desierto. Al llegar al portal, abrí la puerta y maldije una nueva avería en el ascensor, tan bonito y antiguo como poco práctico. Vivo en un sexto piso de un edificio de siete plantas, así que emprendí la escalada resignado. En el tercero, di una patada a algo, encendí la luz del rellano y vi un enorme manojo de llaves.

 

Es pleno verano, Madrid está vacío y hay un periodista que tiene tiempo y ganas de curiosear. Las llaves están hechas para abrir puertas, buzones, coches, sueños. Y vidas ajenas. Aun así, lo que menos se imagina es que se va a encontrar con una historia de amor y con una misteriosa muerte que se verá inevitablemente abocado a investigar. La vida de los otros puede resultar sorprendente. 

 

OPINIÓN PERSONAL:

 

Tengo que agradecer que Mª Ángeles en su blog Una Bloguera Eventual recomendará este libro, gracias a ella pude disfrutar de su lectura, y descubrir a un autor, al cual voy a seguir a partir de ahora.

 

 

Os voy a contar una costumbre que tengo. Cuando salgo muy pronto de mi casa, a esas horas que en invierno aún es de noche, o al volver a casa, cuando las calles están casi desiertas, me gusta alzar la vista y mirar las ventanas que están iluminadas e imaginarme como es la vida de las personas que viven detrás de ellas. En cierta forma es lo que hace el protagonista de esta novela, lo único que él tiene las llaves que le va abrir las puertas a las vidas de sus vecinos, personas con las que se cruza cada día pero que no conoce como es en realidad sus vidas.

 

 

Nuestro protagonista vuelve a su casa después de unos días de ausencia debido a un problema familiar. Es agosto, y parece que él es el único habitante de su edificio, su pareja se a ido a pasar unos días fuera, y sus vecinos están de vacaciones. En un rellano encuentra un manojo de llaves, que pronto descubre que son las llaves que la portera tiene de los pisos del edificio. Aprovechando ausencia de sus vecinos decide hacer incursiones en sus pisos. Su investigación la empieza por el quinto izquierda, un piso que le despierta mucha curiosidad. No conoce a su propietario,  lo único que sabe es que la vivienda solamente es ocupada una noche al año. A partir de ese piso iremos conociendo las historias de los otros habitantes del edificio, los cuales de una forma u otro están relacionados con algo que paso en ese piso.

 

¿Cuándo o cuánto es suficiente tiempo?, pensé al terminar de leer aquellas líneas. ¿Cuánto es el luto que se debe guardar? ¿Existe alguna regla que condicione la duración de echar de menos? Normalmente, el recuerdo va haciéndose borroso y lejano, y sigue siendo capaz de pellizcarnos por dentro en determinados momentos, pero te deja seguir caminando. A Simón, diez años después, parecía que le seguía ahogando como el primer día.

 

Es un libro escrito con un estilo sencillo, original y con un ritmo rápido. Es una lectura ideal para desengrasar, cuando buscas algo para leer que no te haga pensar mucho. Es una historia que contiene otras pequeñas historias que sin llegar a profundizar en ninguna nos hacemos una idea de cómo son la vida de la gente que habitan en ese edificio.

 

(…) Nadie cuenta o contamos la realidad totalmente al pie de la letra; inventamos o maquillamos lo que vivimos para hacerlo un poco más interesante. La vida es literatura y todos somos, en cierta medida, escritores.(…)

.

La novela mezcla la narración en primera persona, cuando acompañamos al protagonista en sus incursiones o nos cuenta cosas de su vida; con la narración en tercera persona, cuando se nos cuenta la historia de cada vecino. El autor también juega con el tiempo, en el presente vivimos ese verano solitario que el protagonista pasa en un Madrid medio vacío; y nos trasporta al pasado para contarnos las historias de los vecinos.

 

La realidad puede cambiar, lo malo es cuando lo hace sólo para una persona y la otra quiere seguir viviéndola. Eso es el desamor, el sufrimiento, la desesperación.

 

En el libro me he encontrado con pequeñas reflexiones que se hace el protagonista que me ha gustado, y por qué no, que me ha hecho pensar. A mi, en concreto, me ha llamado la atención las que hace sobre los recuerdos, el recuerdo de las personas que hemos perdido, si no sería lo mejor borrarlas de nuestras memorias para no sufrir por su perdida. Yo lo tengo claro, prefiero sentir un poco de dolor pero no perder el recuerdo de los buenos momentos que he pasado con esa persona. Hay noches que no puedo dormir y me viene a la memoria retazos de mi infancia, con mi abuela y tíos, me da un pellizco en el corazón y los encuentros mucho a faltar pero nadie me puede quitar los felices momentos que pase con ellos. De vez en cuando, en comidas familiares, hemos sacado el álbum de fotos antiguas y nos ponemos a recordar a personas, muchas que no llegamos a conocer pero ahí están mi tía y mi madre para resolver nuestras dudas; en esos momentos pienso, las generaciones futuras sabrá quién soy, habrá alguien que se acuerde de mí…. Bueno, que me voy por las ramas, vuelvo a centrarme en la novela. El autor hace bastantes referencias a los recuerdos, la perdida de ellos, a si vale la pena conservarlos aunque eso signifique sentir dolor; al amor; al tiempo… vemos como todos estos conceptos están relacionados entre ellos.

 

Estoy casi seguro de que muy pocas personas estarían dispuestas a borrar de su cabeza vivencias a pesar del dolor que les provocan. (…) Pero aún así, si al final lo que somos es lo que vivimos y la experiencia vital se compone de recuerdos buenos, malos y regulares, ¿tiene sentido que los borremos de forma arbitraria? ¿Es una persona capaz de existir si sólo si tiene buenos recuerdos, si al mirar atrás sólo encuentra felicidad? ¿Acaso no se aprende mucho más de los malos momentos?

 

El autor consigue hacerte dudar si la historia estuviera basado en una experiencia suya, te da la sensación que lo te esta contando haya podido suceder de verdad.

El final me ha parecido un poco brusco, cuando la historia estaba en lo más alto la historia termina de golpe. El autor nos da todas las respuestas a los misterios, pero mientras la historia hasta ese momento fluía por si sola, en la parte final parecía todo mucho más forzado.

En resumen, es un libro ligero, sin muchas pretensiones, muy entretenido, que se lee casi sin darte cuenta. Una historia ideal para evedirse, para un momento que necesitas desconectar. Carlos consigue que te sientas parte de la historia, llegas a sentirte que lo estás acompañado en sus aventuras en las casas de sus vecinos.

 

SdelaRosa

Vivo en Barcelona, ciudad que amo. Alegre, optimista,prefiero enfrentarme a la vida con una sonrisa, simpática, extrovertida y a veces un poco tímida.
Me encanta salir con mis amigos y familia para hacer locuras y reírme a carcajadas.
Lectora voraz, cinefila, serieadicta y aficionada al teatro (actuar no a verlo jejeje), me gusta los deportes (a verlos desde el sofá ;-)) fútbol, patinaje, gimnasia rítmica...

Latest posts by SdelaRosa (see all)

2 Comentarios a Reseña El año sin verano, Carlos Amor

  1. Lidia dice:

    Hola, Sonia
    He venido corriendo a leerte para conocer más detalles sobre lo que sentiste leyendo este libro. (Yo tampoco lo habría leído si no llega a ser por la reseña de M. Angeles). Creo que es una de tus reseñas más “personales”. Y me ha gustado mucho. Es cierto que hay muchos momentos en los que te hace dudar sobre lo que es ficción y realidad. Y también me dejó con ganas de seguir leyendo más libros suyos. Así que coincido en todo lo que cuentas sobre él.
    Un beso.
    PD: Muy chulos los fragmentos que has elegido… el libro está plagado de ellos.

  2. Elena dice:

    Hola Sonia!!!
    Conocí este libro por María Ángeles, no conocía a Carlos del Amor, no lo he visto por la tele, pero creo que no soy la única, a ver si le pongo remedio. Esa costumbre que dices tener, a mí también me pasa, es inevitable mirar hacia una ventana y ver luz e imaginarme la vida que pueden llevar. Me han gustado mucho los fragmentos que has puesto y lo que nos has contado de tu impresión al leer el libro, y te voy a decir que opino igual que tú, prefiero sentir dolor a perder los recuerdos de los buenos momentos. A ver si lo leo más pronto que tarde, aunque me irá bien entre lecturas más densas.
    Muchas gracias por la reseña 🙂
    Un beso!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *